jueves, 17 de diciembre de 2009

la muerte

El otro día va y me dice mi mujer que una amiga le había contado un sueño que tuvo la noche anterior. En él, parece ser que yo había muerto y que nadie se preocupaba por ello y todos mis amigos seguían con sus vidas como si nada hubiese pasado. Espero que los sueños de mi amiga no se cumplan porque morir no es algo que uno desee y mucho menos morir y que todos pasen de ti.
La verdad es que siempre he pensado en si muriera ¿cómo sería mi entierro?, ¿iría mucha gente?
No se si eso le pasa a más gente y no se por qué de vez en cuando esto pasa por mi cabeza. Sé que escondido en el fondo de mi ser, existe una necesidad de ser reconocido por todo lo que hago: como maestro, como apóstol, como deportista, como padre, marido, hijo..., aunque por fuera intento disimularlo, hacer como si no me importara, pero a veces, cuando haces algo o piensas que podrías haber hecho algo si te lo hubieran pedido, viene a mi ese sentimiento de "no me valoran lo suficiente".
En parte por eso escribo en este blog. Sé que nadie lo ha leído hasta ahora, probablemente no lo leerá nadie, pero mi intención ha sido el dejar por escrito mis pensamientos por si algún día sirven a alguien.
No sé, tengo tantas cosas que me gustaría comunicar a los demás acerca de la vida (por lo menos la que yo he vivido). En fin, esta entrada no tiene una conclusión. Incluso si me apuras, puede servir de prólogo a otras entradas relacionadas con el tema de la muerte. La cual espero no ver hasta dentro de muchos años, quizás cuando haya terminado de contar todo lo que deseo en este blog.

No hay comentarios:

Publicar un comentario